¡¡¡Raúl Bermejo, @thinksforkids !!!

¡¡Buenas tardes pasilleros!!

La semana pasada en nuestras redes sociales, os anticipamos de que esta semana os teníamos una pequeña sorpresa en la que estaba involucrado @thinksforkids de la mano de Raúl Bermejo, y su último libro “Ser Maestro”. Resultado de imagen de fotos raul bermejo

Pues aquí va la primera parte de la sorpresa, hemos conseguido que Raúl Bermejo participe en nuestro blog, con una entrevista que nos ha concedido , sacando tiempo de su ocupada agenda, la cual siempre está llena de eventos educativos, de nuevas propuestas, es una mente inquieta y nos lo ha demostrado, y sigue haciéndolo.

Para aquellos que no le conozcais, os aconsejamos que le sigáis en su Intagram @thinksforkids y que veáis su programa “La vida secreta de los niños”, el cual no os dejará indiferentes ni a padres ni a docentes o especialistas de la educación, ya que como bien dice el nombre de dicho programa,se descubren muchas secretos de nuestros locos bajitos.

Pero además os vamos a dar un poco más de información sobre Raúl Bermejo. Es profesor de educación infantil y primaria en Madrid y su mayor convicción sobre la educación, es que los niños aprenden a través del juego, , de la imaginación, de experimentar con todos y cada uno de sus sentidos, de dejarles que creen ellos mismos y  no cortarles las alas de la creatividad.

“Los niños experimentan y manipulan por placer” (Raúl Bermejo)

Es autor de dos libros “Ser Maestro”, en el que se narra su experiencia con su método innovador de educación,saliendo de los métodos tradicionales, compartiendo así con todos los lectores los conocimientos y técnicas que utiliza en el aula con sus alumnos, para poder motivar a otros profesores o padres y madres, a que cambien su manera de enseñar, a que comprueben que es posible hacerlo.

También es autor del libro “Thinks for kids” , libro que guarda en su interior 14 actividades para ayudar a los más pequeños a seguir desarrollando su creatividad,imaginación, al igual que otros aspectos como es la toma de decisiones ( ¿pinto con ceras o con temperas?) , la lectoescritura o la lógico-matemática.

“Trabajamos para que  los niños sean lo que son, niños” (Raúl Bermejo)

Os vamos  a dejar con la entrevista que nos ha concedido hacerle , esperando que os guste, pero queríamos cerrar antes con una frase muy motivadora y que nos gusta mucho, para repertirnosla todos los días y a nuestros alumnos también.

Muchas gracias Raúl ,por darnos tanto con tan poco.

“Os podéis equivocar , lo que no podéis es dejar de hacer” (Raúl Bermejo)

ENTREVISTA RAUL BERMEJO

Entrevista a Carmen Fernández Rivas

¡¡Buenas Pasiller@s!!,

En la entrada de hoy tenemos el placer de poder contra con la participación de Carmen, una mujer que nos ha dado el honor de poder hacerla una entrevista y contestar a cada una de las preguntas muy amablemente.

Para que conozcaís más a Carmen y sepais por qué hemos tenido tanto interés en que participara en nuestro blog, os vamos a contar un poco su biografía y como decidió poco a poco dedicarse a la “cuentoterapia”.

Desde muy joven Carmen se ha interesado por los temas de la salud y el bienestar del ser humano, su actividad laboral comenzó siendo optometrista, pero en 2004 cuando nació su hijo, la vida de Carmen da un vuelco, todo cambia,, y decide seguir profundizando en el conocimiento del ser humano, en comprenderle mejor en toda su extensión, desde dentro hacia fuera, teniendo siempre en cuenta las emociones, el corazón , el cuerpo y mente de la persona.

Gracias a este empeño en querer mejorar y conocer mejor al ser humano, se formó como terapeuta en reflexología, aromaterapia, salud natural, regulación de stress infantil y otras especialidades.

Mas tarde decidió formarse como Coach especializada en la familia e inteligencia emocional (Escuela Internacional de Coaching y Crianza, y Escuela de Coaching de Familia de Rocío Gómez Sanabria).

Es formador de Pedagogía Blanca (Coaching educativo PB) y facilitadora – educadora en Disciplina Positiva para padres y profesores (Certificada por la Positive Discipline Association Americana) y también colabora con el CTIF como formadora y ponente.

Carmen ha podido volver a conectar con esa niña amante de la lectura y soñadora de mundos mágicos gracias a la formación de Lorenzo Hernández Pallares en Cuentoterapia (Reconocida por la asociación iberoamericana de Cuentoterapeutas) y he tenido la oportunidad de conocer el funcionamiento del cerebro en el aprendizaje infanto-juvenil gracias a formación en Neuroeducación (Madrid Active School).

Además y lo que es realmente importante es la Fundadora del blog  Padres ayundado a padres, el cual por supuesto os animamos a que visiteís.

Carmen también imparte cursos y talleres a los que so animamos que echeís un vistazo en el siguiente enlace y desde luego no perdaís la oportunidad de ir a uno de ellos ( por lo menos 🙂 )

http://www.padresayudandoapadres.es/tienda/

También os dejamos los enlaces de las redes sociales de Carmen para poder investigar más, conocer más sobre ella, sobre su dedicación,s obre la Disciplina Positiva, etc

https://www.facebook.com/disciplinapositivacolegios/

https://www.facebook.com/educacionpositivaparaelaula/

https://www.facebook.com/programayoguimind/

https://www.facebook.com/padresayudandoapadres

Ahora ya si, una vez que nos hemos presentado y conocido, os dejamos con la entrevista para que descubraís más sobre Carmen y sobre esa gran e interesante dedicación: la cuentoterapia y la disciplina positiva.

Nosotras ya hemos tomado nota de todo y hemos seguido consejos para poder ayudar emocionalmente a nuestros alumnos… ¡Ahora os toca a vosotros!

Muchas gracias Carmen por darnos esta oportunidad de seguir aprendiendo y seguir mejorando

 


ENTREVISTA CARMEN FERNÁNDEZ RIVAS cuentoterapeuta (1)

 

 

 

Y está con nosotros hoy…El Maestro Luis Anes

“No veaís dificultades, descubrid oportunidades” ( Luis Anes)

Luis Anes, Maestro en el colegio de compensatoria CEIP San Jorge (Palos de la Frontera,Huelva) nos ha concedido el placer de poder tenerle en nuestra entrada de hoy , con la cual quiere motivar a nosostros, los maestros,a crear la nueva escuela, a hacer que el alumno sea partícipe de  su aprendizaje, a dejar que exista en nuestras aulas un ambiente de CREATIVIDAD, de cooperación, de motivación, y nosotros , los maetsros, seamos la guía de ello.

¡¡Qué misión tan importante!! ¿Os daís cuenta?, como dice Luis Anes en su página de Facebook Maestro Luis Anes, dilo siempre con orgullo: SOY MAESTRO/A.

Para daros un avance sobre cómo va enfocado el artículo que nos ha escrito este inspirador maestro , os dejamos un vídeo que resume muy bien cómo es un curso académico en algunas de sus aulas.

https://www.youtube.com/watch?v=SuTwa7vDJUA

Esperamos como siempre que esta participación de un gran profesional, os SUME, como siempre queremos hacerlo.

Muchas gracias Luis, como bien dices…junto somos MÁS y en equipo siempre se consiguen mayores y mejores cosas.


Como comienzo en cada entrevista, agradeceros el hecho de que penséis que pueda aportar desde mi práctica docente. Soy simplemente un maestro que intenta sumar. Así que… ¡gracias!

Lo segundo, seguramente cada idea que aporte ya la conozcáis y podéis estar o no de acuerdo. Simplemente intento utilizar el sentido común en consonancia con mi forma de entender la enseñanza.

Me preguntáis por creatividad. Mi primer paso para llegar a ella es partir del alumno como protagonista de su aprendizaje, como ser social y, por lo tanto, favoreciendo el trabajo cooperativo en el aula. Porque portarse bien no significa estar callado e inmóvil en clase en filas de uno… Eso sería una dictadura del aula.

Se debe buscar un control activo y un orden dinámico. Control y orden es tener una clase activa y participativa mientras sabes que no se te irá de las manos. Los niños y niñas son seres sociales, deben interactuar con los demás y con el propio maestro. Además, es necesario dotarles de herramientas sociales como son la comunicación oral y corporal.

“…La necesidad propia de descubrir cosas, algo que es innato en los niños,¡aprovechémoslo!”

El aula debe alejarse de una dictadura del maestro y un monopolio con el docente como aglutinador de funciones. Bajo su supervisión, es posible ir otorgando mayor autonomía y decisión al niño y niña. Deben sentirse integrantes del grupo, pero también parte activa de su dinámica.

Dos recursos naturales hay en el niño, la curiosidad y la creatividad. La curiosidad viste a la memorización de un halo de libre elección y necesidad propia de aprendizaje. Si consigues generar curiosidad, estás aumentando la motivación del alumnado, la necesidad  propia por conocer las respuestas… algo que es innato en los niños, ¡aprovechémoslo!  Además, esos contenidos se relacionan con la realidad cercana al alumno lo que facilita que esos aprendizajes formen parte de su memoria.

No ates las manos de la creatividad, la curiosidad y la imaginación a los niños. Aprovecha el don natural de la innovación. La mejor y más fácil forma de adaptarse a las necesidades individuales de cada alumno, es permitirles crecer como individuos creativos.  No veas dificultades, descubre oportunidades.

“Se debe desmitificar el error y verlo como parte del aprendizaje”

Además, el aprendizaje sólo puede llegar de la experiencia. Debemos emocionar al alumno. Como maestros debemos despertar la pasión por aprender. Todo lo demás es simplemente memorizar. Atrás deben quedar las clases obsoletas lastradas por un continuo uso del libro de texto. No podemos reducir la evaluación a un solo tipo de inteligencia. No enumeremos  errores, disfrutemos de sus aciertos. No busquemos una repetición fotocopiada, la respuesta más creativa debería ser premiada.

Motivar a los niños y niñas para que salgan de esta zona de comodidad no es fácil. Se debe desmitificar el error y verlo como parte de su aprendizaje, evitará sus miedos porque no tengan el control de la situación. Acostumbrar al alumno a arriesgar, a desarrollar su creatividad, a innovar… Todo con ellos mismos como protagonistas del proceso; les llevará al descubrimiento y a un nuevo aprendizaje.
Será entonces cuando sientan la magia del cambio, entre quienes eran y quienes son después. Conseguir que todo ese proceso sea una experiencia positiva, es igual de indispensable.

¿Nuevas metodologías? La innovación comienza en la actitud del docente.  Es el punto de partida hacia cualquier tipo de innovación. Una clase es una microsociedad en constante cambio, en la que surgen necesidades y ante las cuales debemos aportar soluciones, no excusas. Igualmente, hay mucho que se ha hecho durante años y sigue siendo válido hoy en día; no es una cuestión de nuevo o viejo, sino de si es efectivo o no. Tenemos una responsabilidad respecto a nuestros alumnos.

El valor de la experiencia. Como docente tengo una gran premisa; si se puede hacer, mejor hacerlo antes que decirlo. Ya sea creándolo, ya sea recreándolo, experimentos… Con la experiencia comienza el aprendizaje, en la experiencia se afianza y en la experiencia se vuelca. Sin querer olvidar la necesidad del estudio, éste no debe ir ligado a una simple memorización de datos, sino encaminado a desarrollar su capacidad de hacer, de darle aplicación a cuanto aprende y utilizarlo en su vida diaria. Todo lo demás es información, interesantísima información memorizada, pero no es aprendizaje. El uso del libro de texto queda, obviamente, en un segundo plano.

Práctica, experiencia, investigación, reflexión, creación, invención… ¿Método científico? ¿Acaso no es así la propia vida?

El potencial que tiene la enseñanza para crear un mundo mejor debe ser aprovechado. Ahora bien, si el cambio no llega desde arriba, debemos propiciarlo desde abajo. La creatividad e imaginación, no solo en los niños, son dos de los superpoderes que todo docente tiene. Si reclamamos constantemente la creatividad en el alumnado, ¿cómo no vamos a tenerla los docentes?

Muchas gracias y enhorabuena por vuestro blog “Pasillos de colores”. Gracias por hacerme partícipe. Juntos somos más.

 

¡¡¡Mar Romera, en nuestro Blog!!!

Pasiller@s!!!

Hoy estamos especialmente contentas porque hace unas semanas decidimos ponernos en contacto con la Asociación Pedagógica Francesco Tonucci la cual entre muchos de sus objetivos se encuentra el colaborar en la mejora de la calidad de la enseñanza y educación, además de mejorar las relaciones entre profesorado, familias y alumnos, es decir fomentar siempre el trabajo en equipo, el conocerse a uno mismo, el conocernos, el trabajo cooperativo, que, demostrado ha quedado en diversas ocasiones que siempre se obtiene mejores resultados si todos “sumamos” para poder llegar a un fin.

Al contactar con la Asociación, pedimos si era posible el poder conseguir una entrevista con Mar Romera, presidenta de esta , la cual no tardó en ponerse en contacto con nosotras para darnos la gran noticia de que estaba encantada de poder colaborar  en nuestro blog.

Mar Romera, licenciada en pedagogía y en psicopedagodía y especialista en Inteligencia Emocional y además autora de diversos libros, nos contestó a una serie de preguntas que le realizamos en una entrevista y que tenemos el placer y gusto de poder dejaros para que la podaís leer,sentir, analizarla y podaís “encontrar esos besos escondidos” en cada una de las palabras que nos ha escrito Mar.

Antes de dejaros con la entrevista queremos aprovechar esta entrada para dejaros de nuevo el enlace de la Asociacion Apfrato por si quereís asociaros a esta http://www.apfrato.com/Quienes_somos.html ) .

Además también aprovechamos para recordaros que el 18 de Marzo , tendremos el placer de poder disfrutar de una ponencia de Mar Romera en Madrid sobre Inteligencia Emocional, toda la información de este curso y de los enlaces necesarios para poder apuntaros a dicho curso lo podreís encontrar en nuestro blog en el apartado de ” Cursos y formaciones”.

Y ahora si, aquí teneís el regalazo que nos ha dado esta”genio” que tanto tiene que enseñarnos a pequeños y mayores.

Muchisimas gracias Mar.

ENTREVISTA MAR ROMERA PARA PASILLOS DE COLORES

Pasillos de colores (PC):¿Cómo comenzó tu interés y dedicación por la educación emocional?

Mar Romera (MR): He tenido la suerte de pasar por todas las etapas del sistema educativo y en cada una de ellas he descubierto que lo que te ayuda a conectar con el alumnado, a saber mirarlos y escucharlos ya que ellos te escuchen y te miren está mucho más allá de la materia que se trabaje.

En nuestros días las personas se desenvuelven en su medio por sus habilidades personales y sociales mucho más que por sus títulos. Esto es inteligencia emocional.

Mi época de estudiante no fue precisamente brillante y sin embargo aprender la fuerza de mis referentes fue lo que me llevó a construirme como persona y como profesional. Esto son emociones, emocionalidad.

PS: La educación emocional, como el resto de la educación comienza en casa, ¿cómo aconsejas que la aborden las familias?

MR: Desde los límites en la convivencia cotidiana y el respeto por la complejidad emocional de nuestros hijos e hijas. No es posible decirle a otro lo que debe sentir, solo es necesario estar, escuchar y acompañar.

Convivir con nuestros hijos desde todas las realidades emocionales, sin “limitar” sus vivencias. Todas las emociones son necesarias, unas agradables y otras desagradables, pero todas necesarias. Los adultos deben proteger a los menores pero en ningún caso “prohibir” vivencias emocionales desde el argumento de la protección.

Proteger demasiado impide el crecimiento desde la autonomía y por tanto prohíbe la construcción necesaria del autoconcepto.

Nuestros menores necesitan aprender a vivir, aprender a fracasar, aprender a disfrutar momentos de felicidad y esto no es posible hacerlo “por apuntes”. A vivir se aprende viviendo, a asentir sintiendo.

PC: Actualmente vivimos en una sociedad materialista en la que damos más valor a una cantidad que a un sentimiento, acción o emoción, ¿cómo podemos hacer que nuestros alumnos tomen más interés por lo emocional?

MR:Emoción es sinónimo de motivación. Las emociones (neurofisiológicamente hablando) son las palancas que nos permiten estar vivos, hacer, deshacer, elegir, levantarnos, rechazar, huir, permanecer y las demás plataformas de acción que determinan nuestro día a día.

No consiste en que nuestro alumnado tome interés por lo emocional, consiste en que nuestro alumnado descubra su yo, construya su autoconcepto y se conozca a sí mismo también desde lo emocional.

PC:¿Qué formación nos aconsejas a los maestros y profesionales para aprender a educar emocionalmente?¿Por dónde debemos empezar?

MR:El profesorado debe tomar conciencia de que el alumnado “no aprende nada de lo que le enseñamos, nos aprende a nosotros”. Somos referentes, o al menos deberíamos serlo, de nuestro alumnado. Para ello es importante estar preparados, cuidarnos cada día y tomar conciencia de nuestro autoconcepto como personas y como docentes.

Formarnos en metodologías, en teorías piscopedagógicas del cómo se aprende y como se enseña; ampliar nuestra cultura: literatura, cine, teatro, arte, música, viajes, lugares, gastronomía… todo esto es más cuando es vivencia. El profesorado debe ampliar cada día su espectro cultural.

Entrenar nuestras habilidades intrapersonales, el encuentro con nosotros mismos, las habilidades que nos permiten marcarnos metas, diseñar objetivos, marcar estrategias… reflexión, concentración, técnicas de concentración y atención personal…

Entrenar también nuestras habilidades interpersonales, habilidades de escucha y comunicación; asertividad y empatía.

Las personas que dedican su vida a la docencia, a la educación de la infancia deben ser conscientes de haber elegido a profesión más relevante del mundo, y como tal deben preparase cada día para ello.

PC: ¿Nos podrías hacer el regalo de indicarnos algún recurso o actividad para desarrollar la educación emocional en primaria e infantil de manera rutinaria?

MR: Lo primero es sensibilizar la inteligencia y para ello es imprescindible dar visibilidad a los 5 sentidos. Cada aula debe tener presentes cada día todos los sentidos, no solo oído y vista y a través de todos estos estímulos ir incluyendo en el vocabulario de nuestro alumnado palabras relacionadas con el mundo de las emociones.

De este modo daremos cobertura a la metacognición y la metaemoción.

Desde aquí llega el momento de hacer la educación afectiva, no sólo la educación del afecto. La educación afectiva es aquella que se lleva al aula en cada aliento, en cada minuto, en cada material, en cada forma de expresión.

Provocar cada día la curiosidad, la admiración y la seguridad. Desde estas tres plataformas nuestro alumnado estará en disposición de aprender.

Usar y practicar con habilidades intrapersonales e interpersonales y esto debe incluirse en las programaciones de aula, en lo cotidiano.

Cuando trabajemos con emociones concretas, es necesario hacerlo desde la metáfora y las analogías. Trabajar con música, arte, cuentos, etc.

Las familias deben ser coparticipes de las propuestas educativas del centro.

La hora de entrada debe ser acogedora, puertas abiertas, música, acogida, sonrisa.

La autonomía de acción durante el día un objetivo, la habilidad de elegir una propuesta para el entrenamiento.

PC: Desde tu punto de vista, ¿qué importancia tiene la educación emocional para poder adquirir otros conocimientos?

MR: No es posible aprende desde el miedo, el enfado, el asco o la tristeza. Si no podemos regular nuestras emociones y no podemos comprendernos a nosotros mismos difícilmente podremos aprender.

PC:Sabemos que eres autora de varios libros, ¿nos podrías aconsejar alguno en concreto que trate la educación emocional?

MR:En este momento, mi última propuesta ha salido del corazón y está dirigido a mamás y papas:

https://www.amazon.es/s/?ie=UTF8&keywords=mar+romera&tag=hydes-21&index=stripbooks&hvadid=84767616024&hvpos=1t1&hvnetw=g&hvrand=11175623110180686409&hvpone=&hvptwo=&hvqmt=b&hvdev=c&hvdvcmdl=&hvlocint=&hvlocphy=1005414&hvtargid=kwd-34317953990&ref=pd_sl_8147uh2igp_b

PC:Ya que hemos tenido el placer y oportunidad de entrevistarte, ¿nos podrías contar una de las muchas leyendas que sueles contar en tus ponencias?

MR:Las leyendas sólo son “cachitos de emociones y palabras” que me ayudan a contar y expresar lo que siento y vivo.

Hace ya un tiempo, un hombre castigó su pequeña niña de 3 años por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado.

El dinero era escaso en esos días, por lo que explotó en furia, cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de navidad.

Mas sin embargo, la niña le llevó el regalo a su padre la siguiente mañana y dijo: ‘”Esto es para ti, Papito’”.

Él se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero éste volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía.

Le volvió a gritar diciendo:

-”Qué no sabes que cuando das un regalo a alguien, se supone que debe haber algo adentro?”

La pequeñita volteó hacia arriba con lágrimas en los ojos y dijo:

– ”Oh papito, no está vacía, yo soplé besos adentro de la caja, Todos para ti, papi.”

El padre se sintió morir puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que lo perdonara.

Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y siempre que se sentía derrumbado, él tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí.

Me gustaría enviar un montón de besos escondidos entre cada una de estas palabras para que los utilice quien lo necesite y sobre todo para quienes quieran repartirlos con la infancia.

Mar Romera.

 

Comunicado de La Asociación Mundial de Educadores Infantiles

Las Pasillos estamos inscritas en La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) y la pasada semana recibimos un correo electrónico de esta, para informarnos de la comunicación que se ha hecho llegar al Congreso y Senado sobre la importancia de la Educación desde las edades tempranas, aprovechando dicha ocasión para pedir que se regule la escolarización de los niños de 0-3 años.

Os dejamos el enlace para que podaís descargaros el dossier que ha sido enviado desde AMEI-WAECE al Senado y Congreso.

http://waece.org/contenido/noticias/wp-content/uploads/2017/02/Por-que-educacion-2017-book_cerrado.pdf

Esperemos que os resulte de interés y que este dossier tenga consecuencias positivas y se tenga aún más en cuenta  la etapa de Educación Infantil desde los 0 hasta los 6 años, ya que ha sido demostrado que en estas edades es cuando se realizan el mayor número de conexiones neuronales y por tanto deben de recibir la estimulación apropiada.

¡¡FELIZ SEMANA!!

 

Día Mundial del Cáncer Infantil ¡¡RESISTIREMOS!!

Hoy ,15 de Febrero se celebra el Día Mundial del Cáncer Infantil, ese monstruo que sigue asustando a muchos niños y familias.

Las pasillos hemos conseguido hablar con Daniel Guerrero, muchos le conocereís por el movimiento “isabelados”.

El Papá de Isabel , un luchador como otros muchos papás que junto con el apoyo de su mujer, familia  y amigos ha conseguido hacer mucho por esta causa, sumando granitos de arena para poder mejorar la vida de estos pequeños que tienen a este “monstruo” dentro de ellos.

Daniel y su equipo, junto con la asociación Cris contra el Cáncer realizan diversos eventos, carreras solidarias, productos que se venden en esos eventos, donando los ingresos que estos generen ,al Hospital de la Paz de Madrid, para poder, de esta manera financiar la unidad Cris de terapias avanzadas, aparte de dar charlas a familias que sufren “el peso” de que un hijo suyo sufra esa enfermedad con ese nombre tan temido, “CÁNCER” y concienciar y animar a la gente de que se hagan donantes de médula.

Entre alguno de los productos que se han puesto a la venta para poder recaudar fondos , se encuentra un libro que escrbió Daniel para los más pequeños, y  si, también mayores, porque es todo positivismo, color y lucha y en muchas ocasiones necesitamos una dosis de todo esto los adultos.

Este libro va dedicado a su hija Isabel, una campeona que sacó sus alas y voló huyendo de esta terrible enfermedad, por ello el libro se llama “ISABEL ALAS DE MARIPOSA”

Daniel nos ha mandado  fotos sobre la presentación de este libro y aquí os dejamos algunas de ellas:

Con el dicho HAKUNA MATATA y como hemos dicho siempre siendo positivo y con una sonrisa en la boca , Daniel nos ha enviado un pequeño resumen de lo que fue para ellos el diágnostico de Cáncer en su hija Isabel y también unas cuantas fotos para que podaís ver cómo estaba Isabel, cómo está y sobre todo podaís ver en todas ellas que hay algo que no falta, SONRISAS.

Gracias Daniel ,Isabelados, por esta colaboración y por querer compartir una pequeña parte de vuestra historia de luchadores con nosotros.

 

Isabel fue diagnosticada de leucemia con apenas 7 meses……

Que pasó??, Que hicimos mal como padres?? Porque ella?? Por que nosotros??
Mil preguntas intentando dar un sentido a la tragedia…..
La vida te cambia de repente……
El mundo se para…..
Tus ilusiones de desvanecen……
Sientes un miedo enorme a perder a tu hija……
Son tantos sentimientos los que se te pasan por la cabeza!!
Isabel es uno de esos 1200 niños que cada año son diagnosticados de cáncer en España. Después de muchos meses ingresados en La Paz, llego a remisión, pero necesitaba un trasplante de médula ósea, su leucemia era demasiado agresiva y rápida como para esperar a encontrar un donante, y los médicos tuvieron que optar por utilizar un plan “B”. La técnica utilizada consistía en utilizar a uno de nosotros, sus padres ,como donante. Un trasplante innovador y muy arriesgado ,por la escasa compatibilidad entre donante y receptor, de sólo un 50%. La posibilidad que Isabel desarrollará “eich”, enfermedad de injerto contra huésped, por la cual su cuerpo es atacado por las células del donante, era muy alta!!!!No se porqué , pero el trasplante, no sin muchísimo  sufrimiento e incertidumbre , salió bien!!! Quizá por la confianza ciega que teníamos en que Isabel se curaría, por la positividad que le trasmitíamos cada día, por la fuerza con la que siempre luchó, por su eterna sonrisa,  que siempre iluminaba su habitación……..por lo que la queríamos y la queremos…….salió bien!!!
Isabel ya hace 2 años y 7 meses desde que fue trasplantada, la Noche de San Juan del año 2014. Una noche mágica en la que mi medula ósea entraba en su pequeño cuerpecito, de apenas 7kg. No os podéis imaginar que se siente ….. Ese liquido rojizo y espeso ,podía matarla o salvarla para siempre!!! No puedo pensar en ese momento sin sentir un miedo enorme, que me invade hasta hacerme sentir muy pequeño y vulnerable.
Vulnerable porque esto que le ha tocado vivir a mi hija Isabel y a nosotros,le puede pasar a cualquiera, y por eso creo que debiéramos  hacer algo……
Investigación y el número de donantes de médula, son las variables que hacen que un niño viva o muera, que una familia viva feliz para siempre o por el contrario sufran la
mayor  de las tristezas para siempre……por  eso pido y hago un llamamiento a todos los que sois padres, tíos o abuelos….. que ayudéis a que la lucha contra el cáncer infantil cuente con recursos suficientes, a que os hagáis donantes de médula ósea, que no es peligroso, y la extracción es fácil e indolora, molesta, si!!!pero que hay mas bonito que poder salvar la vida de otra persona de manera altruista??? Es el gesto más solidario que se puede hacer en la vida!!!
No des la espalda a un enemigo que te puede atacar a ti!!!!! No mires hacia otro lado!!
Ayúdanos a combatir el cáncer infantil!!!
#isabelados
(Daniel)

Javier Ramirez en Pasillos de Colores

Javier Ramírez,un joven perseguidor de sus sueños que motiva a que persigamos los nuestros y ayudemos a conseguir los sueños de los más pequeños, de nuestros hijos y alumnos.

Estudios de ingeniería informática, dirección de empresas y experiencia en diseño gráfico son algunas de las muchas herramientas que tiene este chico el cual con sólo 20 años cofundó su primera empresa llegando de esta forma a Harvard. En Zúrich montó su segunda “startup” con la que consiguió ganar un premio en la ETH, la mejor universidad técnica de Europa. Ahora ya en España, Javier está desarrollando aquel último proyecto y gracias a todas sus aventuras en las que tuvo la oportunidad de conocer a muchas personas y estudiantes le dieron la oportunidad de participar en el TEDx Rey Juan Carlos University con el objetivo de motivar a los jóvenes a luchar por lo que quieren y desean, dejando los miedos a un lado.

En pasillos de colores hemos querido contar con este “crack” y hemos tenido la suerte y el placer de poder conocerle y que nos escriba un post acerca del sistema educativo, de su propia experiencia y de la búsqueda de la felicidad .

Leerlo con atención y disfrutarlo, es un regalo adelantado de Reyes que creemos que pueda crear muchas opiniones, en contra a favor o simplemente argumentativas.

Ya sabeís que todas vuestras opiniones son muy válidas y estamos deseando leerlas, asi que animaros a escribir un comentario.

Muchas Gracias Javier, ahora pasillos de colores es todo tuyo

 

“El foco en la felicidad, el resto es irrelevante” ( Javier Ramírez)

Nunca fui un niño de dieces. O, como os lo hubieran contado mis profesores en aquella época: «señora, su hijo tiene las capacidades y el potencial para sacar todos los dieces que quiera, pero no lo hace. Es un vago.»

Vago. Vaya. Era la conclusión rápida, desde luego. Era lo que se veía desde fuera. Un chico que cuando le echaba apenas un rato de dedicación despuntaba fácilmente en su rendimiento académico, pero cuyas notas –ya bien entrada la ESO, cuando realmente había que “estudiar” algo para hacer los exámenes– no dejaban entrever más que un mar de «bienes» y «notables». Sobre el papel, un alumno mediocre.

«Su hijo puede sacar nota, pero no lo hace.» Ay, si me hubieran dado un euro cada vez que mi madre volvía con esa frase en la boca de la reunión con el tutor de turno. «Con esa actitud no llegará a entrar en ninguna ingeniería», le llegaron a decir.

Hoy me pongo en la piel de aquellos profes, y los entiendo. Debe ser frustrante ver a alguien que puede, y no quiere. Y, desde luego, el diagnóstico rápido es ese: su hijo es un vago.

Sin embargo, hoy sé que aquellas afirmaciones tenían un error fundamental de base: habían perdido el foco real.

No medían lo que había que medir. Nadie se paró a arañar la superficie. A buscar la raíz del problema. Si lo hubieran hecho, hubieran visto un chaval que, sí, igual se tiraba mucho tiempo en el ordenador o con la videoconsola, pero que hacía con ellos cosas no demasiado normales para su edad.

A los 10 años me regalaron mi primer ordenador. Fue amor a primera vista. Apenas un año después lo desmonté completamente, para intentar comprender cómo funcionaba por dentro. A escondidas de mis padres, por supuesto. No se fueran a enfadar por romper el ordenador mientras intentaba explorar el mundo (por favor, perdamos el miedo a cometer errores).

Al año siguiente, aprendí a programar por mi cuenta con un libro que encontré en una biblioteca del barrio (2005, amigos, os garantizo que entonces a los niños no se les enseñaba a programar en el cole). Internet llegó a casa, y usé todos los recursos que encontré y lo que sabía de programación para montar mi primera página web: mi blog, con el que no solo me enamoré de escribir y aprendí a diseñar, sino que me llevaría años después a conocer a gente (más «blogueros») de toda España: una experiencia. Seguí programando y diseñando, y pronto me volví lo suficientemente bueno como para que la gente me pidiera consejo para montar webs y proyectos del estilo.

Hoy, soy (casi) ingeniero informático. No era vago: dedicaba el tiempo de «estudio» del cole a hacer cosas que «no le correspondían» a un chaval de mi edad.

Recuerdo nítidamente un momento, en torno a 4º de la ESO, cuando suspendí un porrón de asignaturas un trimestre y mis padres me dieron la charla de: «tú podrías sacar dieces, pero no te da la gana». Al día siguiente le dije a mi gran amigo Miguel algo como: «tío, lo he entendido perfectamente. Me voy a dejar de tonterías. Ya tendré tiempo de aprender informática en la carrera o cuando sea, más adelante. Ahora lo que tengo que hacer es centrarme en mis estudios.» Con dos narices, Javi de 4º de la ESO. Has sido satisfactoriamente engullido por el sistema. Si te tuviera delante te pegaba una bofetada.

¿Qué clase de sistema educativo tenemos que empuja a padres y profesores a presionar a un chaval de 15 años hasta el punto de que esas palabras salgan de su boca? ¿Hasta el punto de que se plantee dejar de invertir tiempo en su verdadera vocación en pos de aprobar exámenes sobre, yo que sé, la composición química del granito?

Fue justo en aquel entonces, por cierto, cuando cobré por mis primeros trabajos como diseñador e informático: lo que hacía ya aportaba el suficiente valor como para que personas pagaran por ello. Y sin embargo ahí estaba, planteándome dejarlo todo para memorizar composiciones de piedras.

Supongo que, por malo que sea el sistema, uno siempre tiene una fuerza interna demasiado grande que le empuja constantemente a seguir haciendo lo que le gusta. Lo que sí sé es que la historia estuvo a punto de no ser así. Los profesores ponían el énfasis en mi rendimiento académico como índice único y universal de mi «validez» e «inteligencia», y trasladaban esa preocupación a mis padres, los que, tomándolos por figuras de referencia y autoridad (como es obvio), les hacían caso y me presionaban finalmente a mí para que estudiara (he de decir que no demasiado, mis padres siempre me entendieron bien y me dieron alas en lugar de cortarlas, algo que les tendré que agradecer siempre).

Cuántas pequeñas personitas se habrán visto coartadas o habrán perdido incluso la oportunidad de descubrir cuál es su verdadera vocación o en qué son de verdad buenos porque su entorno les ha presionado para no dedicar tiempo a eso, sino a estudiar y ser buenos en el cole, porque «aprobar mates y lengua es muy importante», y «no hay tiempo para tonterías», claro. ¿Acaso hay algo más importante que dedicarle tiempo a conocerse a uno mismo y a descubrir lo que te hace feliz?

¿Sabéis lo que crea eso? Personas con miedo. Personas que ante la disyuntiva de «¿me permito no sacar la mejor nota de la clase en mates porque hoy me apetece investigar sobre cómo crear y editar vídeos?» solo se les pasa por la cabeza lo que yo llamo YSIS: «¿y si suspendo el examen?», «¿y si mis padres me regañan?», «¿y si mi nota media baja?», «¿y si no me da para estudiar ingeniería?». Y los YSIS son muy poderosos. Tanto, que terminan forzándote a que dejes de hacer lo que quieres, pases por el aro y veas como algo normal hacer cosas que te hacen infeliz. «Todos en esta vida tenemos que hacer cosas que no nos gustan», me decían mis padres y algún profesor: lo siento, pero eso es mentira. Muy mentira. Steve Jobs se miraba al espejo todas las mañanas y se preguntaba si lo que iba a hacer ese día le entusiasmaba de verdad. Y, si la respuesta era negativa demasiados días seguidos, sabía que tenía que cambiar algo en su vida urgentemente. No permitamos que esas pequeñas cosas que no nos gustan tanto consuman el 70, 80 o 90% de nuestro tiempo, o estaremos haciendo algo muy mal.

Así que ahí iba yo, invirtiendo el tiempo justo en aprobar exámenes, lo que desde fuera se veía como vaguería, pero lo que para mí sencillamente era una falta de algo que me retara de verdad, un mero trámite para «cubrir el expediente», porque no quería usar mi tiempo en estudiar para el cole sino en trastear con mis cosas, que era lo que me hacía feliz.

Mi rendimiento académico era mediocre, y nadie se daba cuenta de que el problema, en realidad, era que no estaban midiendo lo correcto. Me hubiera salido de las gráficas, les hubiera reventado los estándares y las métricas si hubieran medido mi capacidad para resolver problemas informáticos y diseñar soluciones para usuarios en lugar de medir mi capacidad para resolver ecuaciones de tercer grado por Ruffini. No necesitaba clases de apoyo de mates, necesitaba clases avanzadas de diseño e informática.

A veces me pregunto qué hubiera pasado si hubiera tenido un mentor adecuado que me hubiera detectado aquella inquietud tan específica y hubiera guiado mis pasos de manera personalizada.

Y es que el problema es precisamente ese. Pretendemos cortar a todos los niños con el mismo molde, mientras les decimos que todos somos distintos, y que tenemos que aceptar nuestras pluralidades y diferencias personales. ¿Es que nadie se da cuenta de la incoherencia?

Un niño, un alumno, un estudiante, es una persona que está descubriendo. Que está explorando. Que está desarrollando habilidades y conocimientos a base de interactuar con el mundo y observar sus reacciones. Y, como somos individuos absoluta y radicalmente distintos los unos de los otros, seguimos caminos de descubrimiento individuales absoluta y radicalmente distintos. Y vivo convencido de que la figura del profesor, como creo que ya se hace en algún otro país, debería ser la de un guía en ese descubrimiento individual, un mentor que deje al estudiante fallar y que le dé los hilos de los que ellos tengan que tirar después. Un entorno que le dé la libertad al estudiante de elegir su propia aventura. De conocerse a sí mismo en el proceso. De descubrir lo que se le da bien y lo que se le da mal. Y eso, amigos, no se consigue, de absolutamente ninguna manera humana, con planes educativos cerrados en los que se estipula hasta el último párrafo que el alumno debería memorizar.

Nunca se me dio bien «educación plástica», y llegué a suspenderla alguna vez, porque el sistema de evaluación no consideraba que yo me quisiera saltar las reglas (y entregar, por ejemplo, un dibujo en blanco y negro cuando en las instrucciones ponía a color: ¿desde cuándo el negro no es un color?). Si hubiera interpretado esas notas como se esperaba de mí que lo hiciera, llevaría 10 años pensando que soy un negado para las artes gráficas. Hoy, la mayoría de mi actividad profesional se basa en el diseño gráfico, algo que, a parte de entusiasmarme hasta la médula, no se me da del todo mal. Las notas no miden lo que deberían medir, el sistema no contempla la creatividad, todo lo que no esté dentro del sistema no puntúa.

No soy el único que ha pasado por esto. Mis ídolos y referentes actuales son grandes emprendedores y creadores (Mark Zuckerberg, Amancio Ortega, Casey Neistat, Elon Musk, Gary Vaynerchuck), casi ninguno de los cuales llegó a terminar sus estudios, y al que a alguno le dijeron en el colegio: «jamás llegarás a nada en la vida, eres un fracasado.» Es normal: sus notas decían que no valían para nada. No medían lo correcto. Hoy, tienen todos varios millones en el banco y destacan haciendo lo que les hace felices y en lo que son realmente buenos.

El otro lado de la moneda está en lo que me ha tocado ver en compañeros de carrera. Gente que se mete a «Administración y dirección de empresas» sin pasión ni motivación alguna por el mundo de la empresa, a sufrir cuatro años de carrera mientras los ves morirse de infelicidad en las últimas filas de clase, solo para conseguir un título que ni siquiera quieren, porque «es que no sé qué hacer con mi vida», «necesito una carrera y ADE es fácil» o «me han dicho que ADE tiene muchas salidas».

Señores, nos vamos a dedicar al menos 40 horas semanales durante al menos 40 años de nuestra vida a realizar el mismo tipo de actividad.

Más nos vale que lo que hagamos en ese tiempo sea algo que nos gusta, que se nos dé bien y que nos llene.

Haz lo que te dé la gana, pero sé el mejor en ello. Da igual si tiene salidas o no, o si ni siquiera hay personas que crean que tiene valor. Da igual: hagas lo que hagas, que sea porque se te da bien y hay algo imparable dentro de ti que te impulsa a hacerlo y mejorar, no hay otra manera de llegar a ser realmente bueno en algo. Y, cuando seas un maldito «crack» absoluto de ese algo, hacer de ello un trabajo será trivial. Hay gente ganándose la vida por su gran conocimiento sobre la historia de los Pitufos. Chicos con una cámara en su cuarto se graban jugando videojuegos y ganan más que altos directivos. Vivimos en un tiempo maravilloso en el que nada es imposible. Pero es requisito sine qua non ser indiscutiblemente bueno en ello, ser sincero con uno mismo y tener las habilidades necesarias.

Dejemos de intentar que nuestros hijos, sobrinos, alumnos y conocidos sean unos genios en mates, lengua, filosofía y ciencias, todo a la vez. Y con matrícula de honor. Eso no existe. Eso es pretender crear máquinas, y para eso mejor los ordenadores, creedme. Dejemos que fallen, que se estrellen, que saboreen el fracaso, que pierdan dinero, que lloren; y ayudémosles a levantarse y a que aprendan las razones de por qué ha ocurrido y cómo pueden mejorar la próxima vez que vuelvan a saltar por el precipicio. Dejemos que se descubran a sí mismos, que sean muy conscientes de lo que les gusta y lo que no, de en lo que son buenos y en lo que no, para que no cometan el error de intentar ser cantantes si se les da mal cantar o de ser empresarios si se sienten incómodos en situaciones de riesgo; y acompañémosles en ese camino de descubrimiento sin poner demasiada presión en que consigan unas notas que no significan nada.

Por favor: el foco, en la felicidad. Todo lo demás es irrelevante.